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domingo, 1 de junio de 2008

¿Cambiará nuestra forma de aprender y relacionarnos?


El uso de las nuevas tecnologías ha modificado nuestra forma de expresarnos a través de la escritura. El e-mail hizo que, en general, fuéramos más breves y concisos. Los SMS, que se utilicen de forma generalizada, abreviaturas no reglamentadas aunque comprensibles especialmente para las nuevas generaciones. ¿Ocurrirá lo mismo con los mundos virtuales?, ¿Cambiará nuestra forma de aprender y relacionarnos?

A diferencia de la web 2.0 en la que los usuarios se relacionan asíncronicamente, en los mundos virtuales -aún incipientes y con algunas dificultades de manejo- las personas se relacionan síncronicamente y con un estilo mucho más directo y acorde con la vida real. Mientras que la web 2.0 almacena información a la que posteriormente accederán los usuarios, los mundos virtuales crean representaciones y simulaciones digitales de situaciones, productos y servicios, posibilitan la creación de eventos exclusivos, complementarios y/o simultáneos con otros de la vida real -abiertos o restringidos-, que aportan una nueva dimensión social y comunicativa.

Aunque los contenidos están en inglés, en plataformas como Second Life resulta relativamente fácil poder comunicarse en otros idiomas de una forma fluida, estructurada y contextualizada. Curiosamente, pese a ser un espacio presencial las relaciones sociales no se desarrollan como en la vida real. En ella puede ocurrir, pero no es frecuente, que dos desconocidos entablen una conversación larga y fluida en medio de una calle o plaza -hay prisas, desconfianza, ...,-. Sin embargo, en Second Life lo habitual es justamente lo contrario -hay tiempo, nada que temer al estar parapetado detrás de un avatar, ...-. Esta deshinibición, entre otras cosas, tiende a propiciar un enriquecimiento cultural y agregar valor añadido en aspectos como el aprendizaje de idiomas.

Hasta ahora, corporaciones e institciones académicas han tenido presencia pero poca actividad en el medio, siendo en estos momentos cuando empieza a crecer el interés. Los ingenieros informáticos trabajan en nuevos desarrollos y complementos, los educadores en cómo usar las herramientas y aplicar una metodología válida.

Como se ve es pronto para sacar concluiones, pero no me cabe la menor duda de que implicará una gran trasnformación.