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martes, 28 de julio de 2009

Producción y distribución de contenidos


Parece incuestionable que en la sociedad actual y futura, la formación continua será una necesidad creciente, que las formas como adquiriremos no estará tan centrada en los establecimientos de enseñanza como e la red y, en consecuencia, parte fundamental de nuestra actualización estará en los contenidos que se generen en la red.

Si hablamos de producción de contenidos en la red, podemos distinguir dos categorías: los más publicitados y los más relevantes.

En la primera categoría tenemos aquellos de carácter más generalista, que la audiencia decide difundir y enlazar en diversos sitios, produciéndose un efecto multiplicador en su distribución y, en bastantes ocasiones, obviando la fuente original, cosa que dificulta notablemente su validación desde algunos accesos.

En la segunda tenemos aquellos contenidos con información especializada, técnica, relevante, pero accesible solo a un/os determinado colectivo.

Sin duda, el valor de una y otra es muy distinto, sin embargo, con frecuencia, en la valoración de la audiencia la primera obtiene mayor reconocimiento.

Si analizamos la producción de estos contenidos, veremos que la mayor parte de la audiencia no produce, sino que reproduce o remixa contenidos y que hay una clara preferencia por los formatos multimedia, cosa que se explica por la creciente utilización de dispositivos móviles con formato de pantalla mucho más reducido que hace menos cómoda a lectura.

Es por tanto, una necesidad producir contenidos de calidad en formatos ubicuos, accesibles desde distintos soportes. No olvidemos que una de las claves de una buena formación es los contenidos.