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sábado, 22 de noviembre de 2008

La alfabetización digital no es sólo saber producir mensajes para hacer un blog o una wiki


En una interesante entrevista sobre educomunicación publicada por Educared, Educared, Roberto Aparici, considera que lamentablemente la mayoría de los programas educativos oficiales en distintos países, están basados en una dimensión mecánica, funcionalista, donde se considera que el aprendizaje de ciertas herramientas va a alfabetizar per se.

Añade (y en eso coincido plenamente con él) que la alfabetización digital no es sólo producir mensajes para hacer un blog o una wiki. Supone entender qué modificaciones conlleva la introducción de nuevas tecnologías en determinados contextos, es decir, cómo modifica la forma de enseñar y de aprender, mostrándose partidario de una alfabetización comprensiva y crítica, en base a las ideas de Paulo Freire donde la alfabetización está conectada con la idea de comprender el mundo.

En un contexto de cambio, la web 2.0 posibilita que la ciudadanía se pueda convertir en productora y distribuidora de sus propios mensajes, a tal punto que hoy los grandes medios de comunicación tienen una gran competencia en el ciberespacio. Sin embargo, la narrativa digital (vinculada está por crearse. Ha pasado por diferentes fases: una primera donde se digitalizaba todo lo que provenía de libros; una segunda donde aparecen imágenes y diseños; y una tercera -que es la que estamos viviendo ahora- que es una convergencia de medios, con computadoras y telefonía móvil.

Señala con acierto que en la mente de los jóvenes actuales, habituados a la cultura del zapping y del multi chat se produce un proceso de edición y una hibridez en los lenguajes en una narrativa abierta e incomprendida por profesores y maestros, acostumbrados a una narrativa de carácter lineal y cerrado.

Considera que estamos sumergidos en un contexto comunicacional caracterizado por su complejidad, por el caos, por un marco cultural que va desde la teoría de los laberintos hasta la teoría caleidoscópica, en cuanto a que los mensajes se ven todos al mismo tiempo y se generan discursos y significados de otras naturalezas.

No quiere dar recetas sobre metodologías porque considera que cada grupo de trabajo necesita una metodología específica, y se muestra partidario de generar metodologías participativas y colaborativas construidas por todos.

Es contundente cuando asegura que los medios no reproducen la realidad, los medios son empresas que construyen una realidad mediática, cargada de significados, que lógicamente hemos de ser capaces de comprender.