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sábado, 24 de mayo de 2008

La web 2.0 tiende a devaluar los contenidos y a favorecer el contexto

La construcción de conocimiento parte de un conflicto cognitivo entre lo que se ya se ha consolidado y la nueva información recibida.

Sin embargo, vivimos en una sociedad competitiva en la que, por una parte, el creciente afán por dar un uso educativo a cada una de las nuevas herramientas tecnológicas –en constante desarrollo- hace que no haya tiempo suficiente para consolidar una metodología adecuada y permanente, y, por otra, la cada vez más escasa duración de la vida útil de los conocimientos, hace que en los procesos de aprendizaje se utilicen básicamente métodos prácticos.

Así, en la formación virtual –aún en ciernes y generalmente soportada por LMS- se utiliza de forma no excluyente alguno de estos métodos: learning by doing (aprender haciendo, método de ensayo y error), learning-by-interacting (interactuar enviando un post a un blog, una llamada por VoIP, ...), learning-by-searching (aprender buscando) o learning-by-sharing (aprender compartiendo diapositivas en línea, podcasts o videos educativos).

Una buena planificación y estructuración de materiales, recursos y actividades permitirá al discente o aprendiz ser el centro de un proceso en el que puede utilizar el trabajo de sus compañeros como referencia, aprender a rebatir y/o aceptar otras ideas y puntos de vista, adoptar y desempeñar uno o varios roles, decidir situaciones de aprendizaje, y tener acceso recurrente a todos los contenidos.

En este contexto, advierto una confrontación de modelos inmersos en un mismo contexto.

Por una parte, tenemos la formación que se desarrolla en un entorno de LMS -surgidos en la primera etapa de la web- exclusivo para los miembros del grupo, con herramientas síncornas y asíncronas, con sistemas de evaluación incorporados, y con posibilidad de crear entornos de simulación.

Por otra, tenemos los edublogs -bitácora en la que se expone el trabajo publicamente y se está expuesto a los comentarios o críticas ajenas-, eduwikis -se trabaja en un proyecto en la que los ditintos miembros del grupo hacen sus propias aportaciones o correcciones al texto colectivo-, ..., basados en el conectivismo y el trabajo colaborativo o cooperativo.

Y, finalmente, Second Life, que aporta otro modelo formativo que viene a ser un remixado entre formación presencial y entorno 2.0. Utiliza herramientas propias de la tecnología social y además aporta tridimensionalidad pero no tiene el mismo carácter conectivista, colaborativo o cooperativo, sino expositivo, desarrollando su aspecto social basicamente fuera del aula.

Queda claro que en todos estos modelos se aplican tecnologías sociale, sin embargo, éstas otorgan un mayor protagonismo al contexto -red- que a los contenidos -remezclados y a veces difíciles de localizar-. Es tanta la información disponible que se prima el saber localizarla más que poseerla. El apredizaje es cada vez más experiencial que referencial, más constructivo que cognitivo.

Todos ellos son entornos propiciados por las nuevas tecnologías a las que se adapta y experimenta un método de trabajo. Pero, ¿realmente mejora el aprendizaje?

2 comentarios:

Carlos G. Casares dijo...

Muy bueno el post.
Aunque no acabo de compartir la crítica, si que me parece necesaria: ¿Mejora el trabajo colaborativo en la web el proceso de aprendizaje o degenera la mayoría de las veces en puro esnobismo de uso del contexto?
Yo espero que no sea así. Veo muchas posibilidades en los métodos constructivistas y su contexto tecnológico (la web actual). Va a ser muy interesante ver como los pedagogos y profesores modifican todavía más los "métodos" buscando mejorar en este contexto. Yo creo que va a ir a mejor. Soy optimista.

Dolors C. dijo...

Yo también soy optimista, pero creo que además de innovar hay que conslidar y esa es precisamene la asignatura pendiente.