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domingo, 31 de agosto de 2008

Aprendizaje y diseño instruccional

Aprender es algo más que una mera adquisición de información. Requiere una codificación que permita construir un representación mental de larga duración -impacto que modifica el comportamiento- aunque también puede producir un almacenamiento de forma aislada, especialmente cuando la nueva información no encuentra conexiones adecuadas en las estructuras ya existentes.

En ambos casos podemos hablar de aprendizaje pero éste sólo es eficaz cuando, cuantitativamente, la carga de información se ajusta a la arquitectura -mecanismos y limitaciones- de nuestro sistema cognitivo y, cualitativamente, la información recibida nos resulta significativa.

El desarrollo de la web, especialmente la 2.0, ha propiciado el desarrollo de una larga lista de software aplicado a la educación y ha influido decisivamente en la manera de abordar el aprendizaje, creando nuevas formas de acceder, compartir y codificar la información que impulsan un constante aprendizaje informal.

Sin embargo, la forma como utilizamos esta tecnología es muy importante ya que puede servir de apoyo o de impulso del proceso. En el primer caso puede ayudarnos a consolidar el aprendizaje, pero en el segundo un exceso de datos periféricos puede crear ruidos que lo dificulten. De ahí, la importancia, de un buen buen diseño instruccional.

Este será el tema de mi ponencia en Sin Límites, II Congreso Internacional de e-learning que tendrá lugar los días 9 y 10 de octubre, en Bogotá, Colombia.