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sábado, 9 de agosto de 2008

Conectivismo, información, aprendizaje y conocimiento

Una de las respuestas negativas más comunes que facilitan los alumnos al valorar el curso de e-learning en las encuestas es la soledad en el proceso formativo, especialmente tras una primera experiencia de curso on-line.

Sin embargo, el constante avance de la tecnología ya permite dar alguna respuesta a esta cuestión. Miguel Rebollo, en el I Congreso de Metaversos, explicaba que técnicamente ya es posible interactuar con agentes artificiales que, a modo de asistentes, ofrecen información más o menos básica para acompañar y ayudar a disipar la sensación que se produce cuando te conectas y encuentras el aula vacía.

Pero ¿esa nueva relación persona/agente artificial es comparable a la relación entre pares a la que hasta ahora estamos acostumbrados?

En efecto, estamos habituados a interactuar entre pares en un único entorno: la red, pero no cabe duda de que éste, tal y como lo conocemos, por la imparable evolución de la tecnología, tiene ya fecha de caducidad.

La interacción hombre/máquina alcanzará nuevos retos. Ejemplo de ello ya son Eddy -el robot que puede ser movido por la mente-, un casco que permite notar sensaciones como el tacto -emotive sensation- a quien lo lleva, o la nueva arquitectura multi-robot que les permite la toma de decisiones.

En estos momentos la apariencia de estos artefactos es aún adusta pero, una vez probada su eficiencia, no cabe duda de que será mejorada y quizá, como ya apuntaba Giulio Prisco -ocurre en algunos videojuegos- sea confundible con la nuestra propia.

La Neurociencia participa de esta evolución. El desarrollo de imágenes no invasivas -CAT, MRI, EEG, MEG, SQUID, BEAM. PET,...-, por ejemplo, ha permitido a los investigadores -al menos desde un punto de vista mecanicista- observar directamente los procesos del aprendizaje humano y comprobar que el cerebro cambia la estructura física ya que se organiza y reorganiza continuamente.

En efecto, el Aprendizaje constituye un proceso -conceptual, procedimental y actitudinal-, implícito o explicito, de almacenamiento y de recuperación constante de información susceptible de ser transformada en conocimientos siendo un proceso manifiesto o latente del que podemos no ser consciente hasta que se produce un incentivo que lo demuestra.

El Conocimiento, en cambio, es algo más que información almacenada. Supone un proceso de descubrimiento intelectual y emocional que requiere la existencia de una motivación, entendida como deseo o necesidad, que activa y orienta la conducta.

La Información -básica en ambos procesos- son los datos que, debidamente organizados y estructurados en sus elementos esenciales se presentan como una adquisición original-. Asimilarla correctamente, además de una operación receptiva, implica procesar de una manera activa lo desconocido mediante operaciones y modalidades de razonamiento formal -deductivo-, o informal –inductivo, dialéctico- o de ambos, ya que no se excluyen.

Así, la información es algo externo al individuo que puede llegar a él de diversas maneras y obtener distintos tratamientos -incluso ser obviada-, a diferencia de aprendizaje y conocimiento que requieren procesos internos para su consolidación.

En el campo educativo, el Conectivismo, que sitúa el conocimiento en la red, se dio a conocer, como teoría explicativa del aprendizaje en la era digital, por George Siemens en el año 2004. Desde entoncs y hasta ahora, se ha consolidado la web 2.0, hemos pasado de ser meros consumidores a ser productores y consumidores al mismo tiempo, se ha generado una superabundancia de información que provoca dificultades en su búsqueda debido a la deslocalización de las fuentes relevantes, se han creado distintos metaversos, y ha proliferado la implantación de redes sociales tanto en la red y en los mundos virtuales, aunque no parece tan evidente su utilización con fines educativos.

Todo ello me lleva a plantearme algunas preguntas: ¿Este cambio de contexto que se está produciendo altera de alguna manera la forma de aprender o de adquirir conocimiento? ¿El conocimiento sigue estando en la red o lo que hay en ella es simplemente información susceptible de ser convertida en conocimiento?

Confieso que aún no tengo del todo claras las respuestas.